Ganó Stosur contra todo pronóstico
Serena Williams tenía que jugar la final del US Open ante la siempre sorprendente Samantha Stosur, que pese a su veteranía y haber jugado la mayor parte de su carrera como doblista, tiene un palmarés envidiable. Pero con todo, la Williams, que sabe lo que es ganar en el US Open en repetidas ocasiones, partía como favorita.
Con este emparejamiento, la menor de las hermanas Williams acaparó la mayoría de apuestas a favor, aunque como la cuota no era demasiado elevada, es frecuente que se pronostique que su rival gana algún set y ese tipo de cosas. En cualquier caso, el pronostico principal giraba en torno a la victoria de la Williams, y al final ocurrió lo inesperado.
El partido no tuvo más historia para la australiana que se llevó así su primer título de Grand Slam en individuales. Seis juegos a dos y seis juegos a tres bastaron para terminar el encuentro en poco más de una hora de partido.
Stosur hizo un primer set impecable en el que no dio opción a la favorita. Casi no falló ninguna bola y supo mandar de un lado a otro a Serena Williams, que al ir todo el tiempo corriendo no pudo ejecutar sus golpes más contundentes o se le iban fuera. También destacó la australiana por su servicio y por sus restos potentes y bien precisos. El público local se sintió muy mal al ver que su estrella local comenzaba a caer y que el partido no auguraba nada bueno.
La australiana supo aguantar la presión en los primeros momentos del partido, cuando la estadounidense gritó un punto antes de que se cumpliera y la jueza de silla la penalizara con un punto. Serena se puso a discutir con la jueza y gracias al apoyo de su público y a un enfado monumental consiguió remontar tras el punto de break que tuvo por la decisión de la jueza. Sin embargo, Stosur no tardó en entrar de nuevo en el partido y ya encarrilo la victoria en ambos sets.
Stosur era más conocida en el circuito por su carrera como doblista, pero decidió centrarse más en los individuales y ahora está entre las diez primeras del mundo, toda una hazaña.