Era el invitado estrella del día, el único futbolista capaz de eclipsar la llegada a cuentagotas de los seleccionadores. Messi ha sido contratado por McDonnalds, uno de los sponsors de la Copa del Mundo, para un anuncio que se emitirá en Argentina.
"Quiero ganar los tres títulos (Champions, Liga y Copa del Rey) y después ¡el Mundial! Tenemos plantilla para conseguirlo. El Barça no son once jugadores, aquí todos pueden hacerlo muy bien y eso es lo importante. Estamos muy bien, tenemos equipo para ganar a cualquiera".
Cogía aire para seguir con ese discurso ganador: "No tenemos miedo a nadie. En el sorteo de octavos de la Champions ¡que nos toque el que sea! ¿El Chelsea? Cuando sea, no me importa, será nuestra revancha. Me es indiferente si nos toca ahora o más adelante, no me importa. A nosotros no nos tiene que importar el rival.
Todo nos sale de cara, cada jugador sabe lo que tiene que hacer y eso es muy importante. Por el momento nos han respetado las lesiones - salvo la de Xavi - y eso es básico". Afirmaciones contundentes realizadas con el tono de voz pausado de un Messi que empieza a acostumbrarse a ser tratado como un futbolista importante.
En ambiente mundialista, Messi tiene las semifinales dibujadas en la cabeza: "Una de las semifinales será Argentina-Portugal. Quiero que al menos Portugal llegué hasta esta fase por Deco. La otra, Brasil-España. Eso es porque quiero una final contra Brasil ¡y que gane Argentina!". Atentos al pronóstico-sueño de Messi porque se suelen cumplir. "Ojalá Xavi se ponga pronto bien. Es muy feo lo que le pasó, no puede ser que se pierda el Mundial. Sería muy feo que se lo perdiese. Xavi había demostrado en los últimos partidos de la selección que era el que llevaba la batuta, manejaba los tiempos, controlaba el balón. España necesita los goles de Raúl y la dirección de juego de Xavi".
El fútbol creativo tiene un nuevo genio: Leonel Messi se enfrentó a los defensas del Chelsea y no se amilanó en ningún momento. José Mourinho lo acusó de "hacer teatro" y no se estuvo tan lejos de su apreciación porque lo que hizo Messi fue puro arte.
Tras la exhibición en Stamford Bridge, Messi tiene la prensa mundial a sus pies. Al argentino sólo le faltó el gol y no le tembló el pulso ni con Del Horno ni con Ferreira ni con el defensa que se pusiera delante.
Fuente: www.elmundodeportivo.es